
Los fondos alquídicos son imprimantes de un componente a base de resina alquídica que se aplican sobre hierro, acero o madera antes de un esmalte alquídico.
Los fondos alquídicos son imprimantes de un componente a base de resina alquídica que se aplican sobre hierro, acero o madera antes de un esmalte alquídico. Mejoran la adherencia, inhiben la oxidación en metal y forman una base uniforme. Se usan en herrería, carpintería y mantenimiento industrial liviano.
El fondo alquídico es el compañero natural del esmalte sintético. Comparte la misma familia de resina, por lo que se integra bien con el acabado y forma un sistema sencillo de aplicar con brocha, rodillo o pistola. Es la opción más usada en rejas, portones, puertas metálicas, marcos y estructuras livianas donde se busca buena protección sin recurrir a sistemas de dos componentes.
Además del clásico fondo anticorrosivo rojo óxido o gris, existen versiones para madera y fondos de secado rápido para talleres de herrería. Su limitación principal es la resistencia química y la tolerancia a ambientes muy agresivos: cerca del mar o en plantas con vapores químicos conviene evaluar un fondo epóxico. Para uso residencial y comercial cumplen muy bien su función.
El más tradicional para hierro y acero. Sus pigmentos ayudan a frenar la oxidación y su color permite ver con facilidad las zonas que aún no se han cubierto.
Cumple la misma función protectora, pero su tono neutro facilita el cubrimiento cuando el esmalte final es de color claro, como blanco, gris o amarillo.
Pensado para talleres y obras donde la pieza debe pasar pronto a la siguiente capa. Reduce los tiempos de espera y la acumulación de polvo.
Sella el poro y controla la absorción de la madera para que el esmalte nivele bien y no se hunda. Se lija con facilidad entre manos.
Sigue siempre la ficha técnica del producto: dilución, número de manos y tiempos de secado cambian según la formulación.
Cuéntanos la superficie y el uso; un asesor te recomienda el sistema y la cantidad.
Es un imprimante de resina alquídica con pigmentos que inhiben la oxidación del hierro y el acero. Se aplica sobre el metal limpio antes del esmalte para darle adherencia y protección. Es el fondo más usado en herrería residencial y mantenimiento general.
Por lo general una mano bien aplicada es suficiente en ambientes interiores o urbanos. En exteriores expuestos o piezas con muchas soldaduras y bordes, conviene una segunda mano o reforzar con brocha esas zonas. Sigue el espesor recomendado en la ficha técnica.
Solo sobre óxido firmemente adherido y después de retirar todo el material suelto. Pintar sobre óxido escamado hace que la película se desprenda junto con él. Si el óxido es abundante, considera un convertidor de óxido compatible o una limpieza más profunda.
El alquídico es de un componente, fácil de usar y compatible con esmaltes sintéticos. El epóxico es de dos componentes, más resistente a químicos y humedad, y se usa en sistemas industriales con acabados epóxicos o de poliuretano. No conviene mezclarlos en el mismo sistema sin verificar compatibilidad.
Se diluye con aguarrás mineral o con el diluyente que indique el fabricante, nunca con agua. La cantidad depende de si aplicas con brocha, rodillo o pistola. Diluir en exceso reduce el espesor y la protección, así que respeta la proporción de la ficha técnica.